Zafra

La cosecha de la caña de azúcar es un momento de gran importancia para la familia Quevedo y de vital relevancia para nuestra marca. Toda la caña que se utiliza en la fabricación de nuestro ron, ha sido cultivada, cortada y procesada por agricultores de la zona, que, siguiendo nuestras recomendaciones, nos bridan una materia prima de la mejor calidad. Toda la caña utilizada es cultivada siguiendo prácticas sostenibles y es cosechada a mano, respetando al máximo el medio rural del que se obtiene. Aquí empieza la elaboración de Ron Aldea. 

Molienda

 

La caña es almacenada en nuestras instalaciones, donde es clasificada para su molienda por orden de llegada, reduciendo así al máximo, el tiempo transcurrido entre el corte de la caña y la extracción del jugo o “guarapo”. El residuo obtenido en la molienda, el “bagazo”, es recuperado por los cosecheros de la zona y utilizado como fuente de abonado natural para la agricultura local.

Fermentación

  

El jugo o “Guarapo” se fermenta directamente sin ser sometido a ningún otro proceso previo, para la extracción del azúcar y sin la utilización de aditivos químicos, manteniendo así intactas, todas sus propiedades naturales. Nuestro proceso de fermentación es espontáneo y se produce de forma natural y sin control de temperatura, pudiendo durar entre 30 y 60 horas, en función de la temperatura ambiental.

Destilación

 

En nuestro proceso de destilación, obtenemos el aguardiente directamente del guarapo, lo cual, permite al ron mantener el sabor, aroma y bondades de la caña de azúcar recién cortada. En la actualidad, casi un siglo después, continuamos con la destilación directa como método imprescindible en la elaboración de nuestro ron, utilizando el alambique original que Don Manuel Quevedo, nuestro fundador, ordenó construir en 1893. Una de las primeras columnas de destilación fabricadas en Europa por la casa Egrott (Francia), que todavía hoy, continúa utilizándose año tras año por nuestra familia, a fuego directo de leña, para la elaboración de nuestros aromáticos aguardientes. Los residuos procedentes de la destilación, la “vinaza”, es igualmente recogido y utilizado como abono natural por la agricultura insular.

Maduración y Mezcla

 

El proceso de maduración requiere de gran maestría y paciencia. Durante largos años, añejamos nuestros aguardientes en madera de roble de distintas procedencias con el objetivo de alcanzar rones complejos de la máxima calidad, que sólo darán lo mejor de sí mismos, tras varios procesos de complejas mezclas.

Hidratación y Reposo

 

Todos nuestros rones, se hidratan con agua pura procedente de los nacientes de Marcos y Cordero, uno de los manantiales de agua natural más importantes del archipiélago canario. Tras ser hidratado, el ron permanece inmóvil y en reposo en tanques de acero inoxidable, durante un periodo mínimo de dos meses, para la correcta integración y ensamblaje de todos su componentes.